Un día la muerte deja de tratarse del muerto

Marlene Corona Vigoritto

Bien me lo dijo el mármol: Al terminar la noche más larga de tus años confundirás cualquier sonrisa con el alba. El final del amor se parece mucho a la muerte, es angustioso, incomprensible y desesperado, somos locos que le gritamos al muerto que no se vaya, como si pudiera irse a algún lado, como si no estuviera muerto, como si escuchara, como si le importara. Al pasar los días, cuando el cuerpo del muerto ya no está cerca para que nos aferremos a su carne fría y gritemos implorando lo imposible, será cuando ese primer dolor magro, estridente y violento se haga verdadero, se vuelva callado, ya no gritará, ni pedirá, ni llorará, se irá entibiando y la sangre que antes se derramaba por doquier se  hará cuajo.

Con el tiempo comienza a pesar más la ausencia de lo cotidiano que la zozobra del adiós inesperado. De la muerte…

Ver la entrada original 761 palabras más

Tengo miedo.

dsc02858
“Para tu desgracia o para su fortuna cada que veas la luna te acordaras de mí”

Me está gustando el hecho de poder hablar contigo casi a diario, pero al mismo tiempo me da un poco de miedo porque no se como vayas a reaccionar, no se si tu también sientas mariposas en el estomago cada que recibes una notificación mía, tampoco se si cada canción te recuerde a mi o si el hecho de ver la luna o las estrellas, te traiga un recuerdo a la mente.

Me da miedo que vuelva a pasar lo mismo que paso con los anteriores,ya sabes entregarlo todo y al final quedarme sin nada; Me da miedo,mucho miedo por eso en ocasiones me vuelvo fría, cortante, e incluso dejo de contestarte, pero en realidad muero por responder tus mensajes de  “buenos días”  “que haces” “¿ya comiste?” pero mi estúpido miedo se apodera de todo.

Muero de miedo cuando estás cerca, porque tus brazos me incitan a quedarme en ellos durante horas, incluso días.

Pero luego cuando hablas, o me haces reír ese miedo se esfuma y me dan ganas de quedarme a tu lado, de quererte, de mostrarte este lado mio, el que casi nadie conoce; de pasar los domingos juntos mientras vemos el atardecer a través de la ventana, ir al parque a comer un helado, de pasear por ahí tomados de la mano, que me cuentes de tus cosas de lo bien o lo mal que la haz pasado.

El miedo se va, cuando me dices te quiero, cuando me haces saber que mi amor quizás también es correspondido, se va cuando descubro tu mirada fija en mi, cuando me cuidas de todos, incluso de  mí; el miedo se va porque que tú decides quedarte.

Ilse Cabrera

Te extraño

No puedo más te extraño, así es ¡TE EXTRAÑO! en mayúsculas y con signos de admiración.Extraño tus abrazos, tus besos ,tu sonrisa,tus te quieros, tu mirada, tus ganas de comerte el mundo, tus mensajes por las mañanas, extraño a quien era cuando estaba contigo.

Extraño tu mirada, tu aroma, que me digas “bonita” a toda hora, extraño cada cosa que te conforma; se muy bien que nunca te dije las cosas en su momento, que en ocasiones me comportaba fría y ausente, pero contigo yo me sentía la mujer mas bonita de todas; se que las cosas llegaron a su final, y no se que momento paso todo, lo único que se, es que ahora me encuentro sola, sin ganas de salir, de bailar, mucho menos de cantar.

Ilse Cabrera

Las cosas que no digo de frente

Escribo como catarsis porque tatuarme me está dejando pobre.

Escribo porque mi mente nunca está quieta y mi boca mucho menos, el problema radica cuando de mi boca salen palabras que nadie quieres escuchar, por ejemplo, verdades.

Por eso elijo escribir todo aquello que no puedo decir de frente, porque si lo digo más de uno saldría lastimado, o quizás no escucharía del todo lo que estoy tratando de decir.

Cuando uno escribe lo que piensa  o lo que quiere decir, las cosas se quedan ahí para la prosperidad, para leer cada una de las palabras y tomarle el sentido que le contexto permita.

Cuando uno escribe permite que el lector entre de alguna manera a nuestras mentes, a nuestras vidas.

Así que te invito a que leer, las cosas que no me atrevo a decir de frente, te invito a vivir cada una de mis letras y que si me lo permites que ellas te acompañen en un día cualquiera.

 

Ilse Cabrera

 

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑